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Después de ver todo el caos que trajo la mala implementación del sistema Transantiago y sus largos buses articulados, recordamos un modelo que verdaderamente hizo historia y marcó a varias generaciones en Chile, brindando servicios por casi 20 años con una calidad excepcional. Gracias a la experiencia ganada tras producir el Fuso R32, la fábrica japonesa pudo desarrollar el R400 que significó el despegue de esta área de Mitsubishi.
Por: Daniel Larenas N.
www.chilebuses.cl
A mediados de las década de los 40 en Santiago los trolebuses hacen su aparición presentados como la gran solución al sistema de transporte público de la capital, con esto, los tranvías fueron paulatinamente retrocediendo frente a la modernidad para ser reemplazados a partir del año 1947 con la llegada de 100 buses REO y la instalación definitiva del servicio de trolebuses, los cuales, a su vez, también serían dejados de lado décadas después frente a las micros de combustión interna, mucho más rápidas.
Mientras en Chile ocurría todo esto, en Japón la empresa Mitsubishi lanzaba en 1932 su primer bus comercial, el modelo Fuso B46 y en 1936 se abría la primera oficina corresponsal de Mitsubishi en Chile. Continuó su desarrollo con el modelo B1 en 1946 y tras el comienzo de la propulsión a diesel (1948), saca al mercado el motor DB0, convirtiendo éste modelo en una serie (DB) y componente clave de los buses “Fuso”, nombre que en antiguo chino significa “árbol sagrado”.
En medio de todo este gran desarrollo que llevaba a cabo la fábrica nipona, recibe en 1955 un pedido de exportación a gran escala que luego contribuiría de manera importante a impulsar la tecnología de fabricación y diseño de buses en Japón. Se trataba del encargo de la Empresa de Transportes Colectivos del Estado de Chile, que le solicitaba el desarrollo de un bus especial con las medidas y diseño de los trolebuses Pullman Standard (que ya tenía en su flota la E.T.C. del E.) fabricado en acero remachado, de 15 toneladas (peso vacío), Motor Cummins de 6 en línea, caja de cambios automática y dirección hidráulica. Fue así como en 1955, se exportaron a Chile los emblemáticos 600 buses con motor trasero Mitsubishi Fuso R32.
Este modelo fue exclusivo para Chile y efectivamente no fue exportado a otros países y tampoco se utilizó en Japón.
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Llegaron a Chile en 1956/57 bajo los números de serie 2001 al 2600 y fueron destinados a Santiago, luego en 1959 fueron redestinadas 10 unidades a Valparaíso, y tres años después se enviaron unos 20 Fuso a Concepción y otros tantos a Antofagasta para reforzar el servicio en esas ciudades.
Este bus, que sería el más longevo de los buses de la E.T.C. del E., contaba con asientos muy cómodos, de resortes con tapiz sintético de color verde oscuro. En un lado del bus los asientos eran individuales y en el otro eran dobles con el asiento del pasillo ubicado un poco más atrás que el de la ventana. Sobre las ruedas tenían asientos longitudinales de 3 plazas dando la espalda a las ventanas, todo en una configuración prácticamente igual a la de los trolley.
Dado la insuficiente mantención que recibían, a fines de los años 60 los motores originales fueron reemplazados por motores Cummins americanos y se les cambiaron las tapas de ventilación frontales por celosías. En 1971 aproximadamente unos 40 Fuso fueron totalmente reacondicionados y se les pintó con colores rojo y crema en los talleres de Cueto con Mapocho y en la industria Carrocera Franklin, esto debido que debieron reemplazar en el servicio a varios buses Pegaso 5065/B que la E.T.C. del E. había comprado en 1970 para Santiago y que no resultaron de la calidad esperada o no al menos de la calidad que siempre brindaron los Fuso.
Con la llegada de los Mercedes Benz O-362 el año 1972, los Mitsubishi Fuso que quedaban circulando fueron relegados a la línea 25 de Santiago para ser retirados del servicio irreversiblemente en 1974. El sistema de trolebuses de la Empresa de Transportes Colectivos del Estado de Chile (E.T.C. del E.) cerró definitivamente en 1978, dejando en el recuerdo de varias generaciones su modelo emblema que fue el Mitsubishi Fuso, destacado por su potencia, excelente velocidad y caja firme, además de su gran capacidad de pasajeros, comodidad y calidad para resistir el maltrato de los pasajeros y muchas veces de la misma empresa que no le daba los cuidados que un bus tan noble debía recibir. Fueron casi 20 años de operaciones de un bus único en el mundo que hoy es leyenda en Chile. |